martes, 1 de diciembre de 2009

Cristian Ascona: la muerte y los palos

(Santa Rosa, La pampa)

Ya todos sabemos que el pasado sábado 28 de noviembre, a las 3 de la madrugada fue asesinado Cristian Ascona, en la vereda de Ichoust (su juez, su verdugo). En el barrio, en la radio, en la sala de profesores, se dicen muchas, muchísimas cosas: que se lo merecen, así quedan menos, negros de mierda, que no se puede vivir en paz, que hay que matarlos a todos; en el diario La Arena, se dice que los chicos que estaban arriba del techo de Ichoust eran tres, se dice que el asesino había sufrido varios robos (como si eso, implícitamente, lo justificara), y que había heredado hacía pocos meses la pistola automática que acabaría con trece años de vida. Lo que no se dice es qué pasó con los pibes después del asesinato del amigo.
Uno de los chicos estaba efectivamente con Cristian, el otro, Alexis, estaba en la casa de su papá, acostado, cuando le avisaron que el amigo estaba tirado y herido en la vereda de Ichoust. Salió descalzo, corriendo, y lo vio morir.
La ambulancia tardó mucho, la policía poco, y ahí hizo lo que sabe hacer: efectivos de la sexta se los llevaron a los dos en el patrullero, durante el viaje, no dejaron de pegarle a uno de los chicos (Diego, cuya mamá trabaja todo el día, cuyo papá está en el sur, cuya escolarización es frágil porque hace tres años dejó la escuela). Cuando llegaron a la seccional sexta (en el barrio Butaló), los bajaron de los pelos, los siguieron golpeando los policías que los esperaban, los metieron en un calabozo, los aislaron, no llamaron a sus madres (los chicos tienen 14 y 15 años), pero les aclararon que estaban ahí en calidad de testigos. Los amenazaron con violarlos, les echaron la culpa de la muerte de su amigo, los dejaron bajo la lluvia, encerrados, por dos horas; los trasladaron a la seccional sétima, y luego otra vez a la sexta. Siempre a los palos, siempre a los gritos, para que sepan que no valen nada.
A los pibes ya los tienen fichados. Cuando van al quiosco, a la escuela, a la casa de la novia, los sigue la policía.
El domingo cerca de las 23 horas, (un día después del velorio de Cristian) dos patrulleros interceptaron a los chicos que andaban, con la mamá de uno de ellos, por su barrio. A los tiros (al aire, a los cuerpos), les gritaban “bajáte, al suelo”, a una de las chicas (de 15 años) le decían “puta, chupáme la pija”. A la mamá de Alexis se la llevaron a la comisaría, junto con Diego, que lloraba y le pedía que no lo dejara solo, porque cada vez que entra, sale apaleado, y esta vez no fue distinta.
Mientras las madres de los pibes de Villa Parque van a la comisaría a pedir paz, a hacer declaraciones con los chicos y llaman a los diarios para que se aclaren ciertos “errores” de redacción, los sectores reaccionarios de Santa Rosa organizan una marcha para pedir la libertad del justiciero, el que puso en la balanza la jaula de pájaros y la vida de un pibe; y eligió que lo primero pesaba más.
La opinión pública (que no es tan pública) sigue el mandato de las tendenciosas empresas de incomunicación locales, y nacionales: “yo hubiera hecho lo mismo”, “nos están matando”, dicen. Peligrosa, mentirosa, insensible y estúpida: no matan a todos, matan a los vulnerabilizados de la economía, la cultura, la educación, la salud, la contención social. La policía, el gatillo fácil, la inseguridad matan a los abandonados por todas las instancias del estado.
Matan a los “menores”, que nunca fueron “niños”.
Matan a los mismos de siempre, que se mueren en los brazos de algún amigo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguimos esperando justicia.... muy bueno

Anónimo dijo...

De qué sirven mis lágrimas , de qué esta puta impotencia...acaso se puede cantar cambio pájaros por almas de niños...¡cuánto dolor!

MALUT dijo...

LA IMPOTENCIA NO NOS SIRVE DE NADA, LA BRONCA SÍ, NOS MOVILIZA. HAY QUE SEGUIR MOVILIZADOS...VAMOS, NO SEAMOS CAGONES, SI CAMBIAR LA HISTORIA ES CUESTIÓN DE VOLUNTADES COLECTIVAS!!!!

Anónimo dijo...

si, todo depende de que tan capaces seamos de enfrentar lo que nos imponen. hay que vencer el miedo, como en los años noventa nadie se animaba a decir nada, pues bien lo mismo hay que hacer ahora, animarse a mas.
arriba todoas/as las que luchan!!!